El rol que desempeña el BancoEstado

, Modernización de Empresas, Tarjetas y Pagos Electrónicos

El millonario bono de término de conflicto es indicativo de una institución capturada, lo que lleva a preguntarse por el sentido de esta entidad.La semana pasada BancoEstado y el sindicato de la entidad acordaron el cierre de la negociación colectiva con el pago de un bono de término de conflicto por $ 4,5 millones y un reajuste real de remuneraciones de hasta 3,5%. El cuantioso bono lo recibirán los más de nueve mil trabajadores sindicalizados del banco, lo que equivale al 99% de la dotación de la entidad financiera estatal.
El acuerdo trajo inmediatamente a la memoria la negociación pasada, que terminó con un bono de fin de conflicto de más de $ 6 millones por trabajador y la renuncia del presidente de la entidad por las críticas que esta operación levantó. Las mismas dudas ha despertado el reciente acuerdo no solo porque equivale a más del 50% de las utilidades reportadas por el banco al primer semestre, sino porque se enmarca en un escenario de estrechez fiscal.
Esta y otras decisiones tomadas por la administración del BancoEstado distan del estándar del sector privado. Lo paradójico es que bajo la misma administración que se impulsó una reforma laboral que garantiza el derecho a huelga y crea todo tipo de obstáculos para la provisión de servicios mínimos, se entreguen beneficios exorbitantes a los trabajadores justamente para evitar los efectos contenidos en la ley que esta misma coalición impulsó. Lejos de compensarse a los afiliados al sindicato bajo criterios de productividad o mayor eficiencia, los parámetros fijados por la actual directiva para cerrar la negociación responden más bien a una discrecionalidad política, que en los hechos parece sugerir una captura de la institución por parte de los trabajadores y su administración.
Todo lo anterior confluye en el natural cuestionamiento al rol del BancoEstado, cuyo papel resulta extraño al ser una entidad estatal -supuestamente solidaria-, pero que a su vez busca competir con el resto de la banca, recurriendo a los mismos criterios comerciales. Así, mientras en el discurso enarbola su rol subsidiario, la entidad se queja porque la Cuenta RUT es un producto que le ocasiona pérdidas. Y a pesar de que las autoridades justifican su existencia por la capilaridad en la provisión de servicios financieros a lo largo del país, intenta competir de igual a igual con la banca privada en las grandes ciudades, incluso a riesgo de transgredir elementos esenciales de libre competencia, tal como lo denunciaron hace unos días tres bancos ante el Tribunal de la Libre Competencia, los que demandaron a la entidad estatal por abuso de posición dominante en el cobro por transferencias electrónicas. Los privados acusan al BancoEstado de cobrarles una tarifa que es tres veces superior a la que les cobra a los grandes bancos.
La ausencia de privados en la propiedad del BancoEstado, más que motivar una discusión basada en razones ideológicas, debe impulsar una revisión acuciosa sobre los criterios que actualmente definen el sentido de esta entidad financiera. Es responsabilidad de la actual administración –y de las que siguen- evitar que bajo la consigna engañosa de que la propiedad estatal es beneficiosa para la ciudadanía, se permita una supuesta competencia desleal y, más grave aún, se fijen estándares cuestionables en materia laboral.


Noticias Relacionadas con este Artículo



Nosotros le podemos ayudar
Etcheberry Consultores