Es Tiempo de Reformas

, Pequeñas Empresas

Falta mucho por avanzar en materia de Pyme en temas como simplificación de trámites, eliminar restricciones regulatorias, mayor información respecto de los programas de fomento existentes y evaluación de los mismos, ……y mayor capacitación y educación a los futuros emprendedores. Es tiempo de que Chile comience a avanzar en esta materia. Otros países ya lo han hecho y el resultado ha sido exitoso.

Según datos de CORFO, las Pymes son importantes en Chile: representan un alto porcentaje de los empresarios del país, aportan más del 80% del empleo y el 20% del Producto Interno Bruto de Chile.

No obstante, muchas veces las Pymes son incapaces de cumplir con el exceso de regulaciones existentes y algunas se desarrollan en el sector informal de la economía.
Por este motivo es importante avanzar en simplificar y flexibilizar las regulaciones existentes.

Situación Hoy

La MiPyme corresponde al 99,5% de las empresas que existen actualmente en Chile (medido en base a las ventas netas – criterio de CORFO).

En el 2004 había un total de 128.337 empresas Pyme en Chi-le.

La movilidad es muy alta (1/3 cambian de categoría en 6 meses). En efecto, el nivel de ventas corresponde a la operación renta 2005 y la encuesta se aplicó el segundo semestre del 2006. En dicho lapso de tiempo un 26% de las Pyme había cambiado de categoría, un 74% la mantuvo, un 2% subió y un 24% se ubicó en una menor (Cuadro Nº 1).
Por otra parte, las MiPyme aportan más del 80% del empleo y el 20% del Producto In-terno Bruto de Chile.

Principales Problemas

A nuestro juicio los principales problemas de la Pyme pueden clasificarse en cuatro grupos:

1.- Restricciones regulatorias para entrar y salir del negocio

Chile se ha quedado atrás en materia de implementación de reformas para facilitar la entrada y salida de negocios. El Indice Doing Business así lo refleja. Chile no ha implementado ninguna reforma en este sentido en el último tiempo (Gráfico Nº 2). Otros países como Egipto, Guatemala y Honduras sí lo han hecho y, por el contrario, otros como Argentina y Venezuela han aplicado reformas en sentido contrario, es decir, entorpeciendo y no facilitando el emprendimiento y la apertura de nuevos negocios.

En Chile se requieren 9 procedimientos para empezar un nuevo negocio, lo cual involucra 27 días y un costo de 8,6% respecto del ingreso per cápita. No obstante, en países como Australia se requieren 2 procedimientos y 2 días para realizarlos.
Cerrar un negocio también es difícil en nuestro país: demora 4,5 años y en Irlanda demora 0,4 años.

Debemos avanzar en este sentido. Pro-ponemos que para iniciar un negocio sea necesario sólo solicitar el RUT en el Servicio de Impuestos Internos, emitiendo las boletas di-rectamente a través del sitio web del Servicio. Una vez que el SII otorgue un RUT a la empresa, una oficina estatal se puede hacer cargo de hacer todos los trámites para que el empresario oficialice su gestión (puede ser el mismo SII o el organismo encargado del fomento y productividad de las empresas emergentes).

Esta opción de inicio rápido de un nuevo negocio se aplicaría para empresas sin historia por los primeros 9 meses. Después, se debiera aplicar el principio del silencio administrativo (la empresa se supone en regla y formalizada).

2.- Restricciones Regulatorias

En la actualidad hay múltiples restricciones regulatorias que afectan a las empresas de menor tamaño. Por ejemplo, el impuesto de timbres y estampillas, algunas normas laborales, otras medioambientales y/o sanitarias, las normas tributarias y finalmente, hay proyectos de ley en discusión en el Congreso Nacional que, de aprobarse, van a afectar en mayor medida a las Pyme que a las empresas grandes. El impuesto de timbres y estampillas en-carece la movilidad bancaria y evita la competencia, ya que genera altos costos de transacción para cambiarse de Banco. El cambio introducido en la ley, que au-mentó el impuesto y luego se revirtió, eli-minó el requerimiento de pagarlo si se tra-ta de una renovación. Para hacer efectivo el incentivo, este impuesto debiera eliminarse.
Hay normas laborales y sanitarias que también encarecen el funcionamiento de las empresas de menor tamaño, por ejemplo el sistema de indemnización por años de servicio y el sueldo mínimo. Asimismo algunas normas sanitarias, como la exigencia en el número de baños, según la cantidad de empleados, encarecen el funcionamiento de estas empresas.

Respecto de la normativa financiera, cabe señalar que las empresas pequeñas y me-dianas son para los bancos deudores más caros por cada peso prestado, por razones de costos fijos y de riesgo. En Chile no está auto-rizado un cobro que exceda de 1,5 veces el interés promedio por categoría. Esta situación excluye del mercado, de manera automática, a las empresas más pequeñas y de servicios, que no cuentan con activos para entregar en garantía.

Debido a que el riesgo crediticio limita la cantidad prestada, se propone eliminar la tasa máxima convencional para las personas jurídicas. La idea es dejar en libertad de acción a aquellas empresas que estén dispuestas a to-mar créditos a mayores tasas (empresas emergentes), y a aquellas dispuestas a otorgar créditos con mayor riesgo (instituciones financieras).

Una propuesta intermedia podría considerar tramos escalonados de tasa máxima convencional para los créditos a las personas jurídicas.
En materia de reformas tributarias debiera avanzarse en eliminar el Impuesto a la renta de las utilidades reinvertidas a las Pyme.

En concreto, se propone extender el régimen de tributación sobre utilidades retira-das para las empresas pequeñas que con-templa el artículo 14 bis de la ley de impuesto a la renta, a todas aquellas empresas con ventas anuales inferiores a 25 mil UF. Asimismo, se podría establecer una escala tributaria intermedia para las sociedades con ventas anuales superiores a 25 mil UF e inferiores a 50 mil UF.

En esta materia sólo se ha avanzado en establecer un mecanismo simplificado para empresas chicas que pagan IVA.

Finalmente, hay una serie de mociones parlamentarias que disminuyen la competitividad de las empresas en Chile. Dentro de las cuales se encuentran: Rotulación de alimentos (Boletín 3818-11; Boletín 2967-11) y Rotulación de bebidas alcohólicas (vino) (Boletín 4379-11; 2973-11; 4181-11 y 4192-11).

El impacto que pueden generar estas regulaciones no es menor: según la encuesta ENIA, del total de empresas encuestadas (5.144), un 68% corresponde a empresas pequeñas y medianas (de menos de 50 trabajadores). De ese total, un 21% son empresas Pyme de alimentos, las cuales concentran un 15% de las ventas totales del rubro alimentos. Estas empresas Pyme de alimentos concentran ventas por 2,54% del total de ventas de la industria. En consecuencia, se puede afectar al 2,54% de las ventas del total de la industria de alimentos.

3.- Múltiples instituciones de Gobierno cuyo objetivo es fomentar a las Pymes.

La existencia de estas múltiples instituciones de fomento para la Pyme dificulta la entrega de los recursos, la evaluación de los distintos programas, permite que exista duplicidad de objetivos y funciones, y dificulta el acceso al beneficio a los interesados.

4En la actualidad es posible distinguir al menos 32 programas de fomento para las pequeñas y medianas empresas y el emprendimiento en la Ley de Presupuesto del 2008. Es-tos programas se concentran en 9 Ministerios. Los recursos totales destinados son de alrededor de 983 millones de dólares (Ver Cuadro ANEXO en página 1). Dentro de las instituciones de fomento y los programas de apoyo para las Pyme, se encuentran: FOSIS, SENCE, INP, CORFO, Chilecompra, agencias regionales, Fundación Chile, Prochile, INDAP, SER-COTEC, etc. El problema es que al haber tantos organismos no hay un objetivo ni una autoridad común y dada la gran dispersión de programas existentes (en 9 ministerios) hay poca evaluación de su impacto real. La iniciativa de Chile Emprende de aunar programas y ofrecer una sola oferta, sólo logró reunir a SENCE, SERCOTEC Y FOSIS. Por este motivo, debemos avanzar en reducir los Canales de Fomento e Instalar Metodologías de Evaluación de Gestión en la entrega de Recursos de Fomento y Productividad.

4.- Bajo Nivel de Capacitación y Educación

El reporte Nacional de GEM 2006 (Global Entrepreneurship Monitor) muestra que los chilenos tenemos baja capacidad para formar y administrar una empresa en sus etapas iniciales, lo cual se debe a la baja calidad de la educación y al bajo conocimiento sobre cómo crear una nueva empresa.

Según GEM 2006 la actividad emprendedora en Chile está muy asociada con mayo-res niveles educativos. Esto coincide con la encuesta CiPyme que señala que los socios, gerentes y dueños de la pequeña y mediana empresa tienen un nivel educacional por sobre el promedio de la población. En este contexto, es importante avanzar en aumentar la productividad de los trabajado-res mediante programas de capacitación a desempleados y mediante un mejor nivel educacional.

En Conclusión…

Falta mucho por avanzar en materia de Pyme en temas como simplificación de trámites, eliminar restricciones regulatorias, mayor información respecto de los programas de fomento existentes y evaluación de los mismos y mayor capacitación y educación a los futuros emprendedores. Es tiempo de que Chile comience a avanzar en esta materia. Otros países ya lo han hecho y el resultado ha sido exitoso•


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