Navarro enfrenta sus conflictos

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El presidente de Sonda desde hace un año y medio que abandonó su conocido bajo perfil. Tras la participación de su empresa en la operación del Transantiago se ha visto involucrado en una serie de polémicas públicas.

En esta entrevista, se refiere a sus cuestionamientos contra Jorge Schaulsohn, habla de su relación con Ricardo Lagos y con René Cortázar, descarta su participación, tal como el 2005, en la campaña de Sebastián Piñera y cuenta en qué pie está su compañía actualmente.

Andrés Navarro luce de buen humor. Acaba de llegar a Chile después de pasar casi un mes de vacaciones junto a su familia. Era un viaje que había prometido a su señora una vez que ella estuviese bien de salud, lo que les fue informado hace ya unas semanas. En el piso 12 del moderno edificio que tiene Sonda en el centro de Santiago, el presidente de la compañía enfrenta las consecuencias que podrían tener para él las afirmaciones que hizo a la justicia sobre el escándalo del Registro Civil.

El 24 de junio pasado declaró ante la fiscal que lleva el caso de la licitación por US$ 80 millones que se adjudicó la empresa india Tata, la que luego fue anulada -por presuntas irregularidades- por el ministro de Justicia, Carlos Maldonado.

En su testimonio, Navarro alude en reiteradas ocasiones al abogado Jorge Schaulsohn como un supuesto lobbysta.

Ya antes había abierto un flanco cuando afirmó que él había cooperado financieramente con la campaña presidencial de Ricardo Lagos. Y el último embate para el otrora bajo perfil del empresario, fueron unas polémicas declaraciones judiciales que salieron a la luz pública.

En esta entrevista, Navarro se pasea por los temas que lo han tenido en el tapete y en la polémica desde hace un año y medio: detalla las presunciones en que se basa para acusar a Schaulsohn, su relación actual con Lagos y con René Cortázar, el pie en que están sus negocios tras el Transantiago y su negativa a participar en política en el futuro inmediato tras apoyar en 2005 a Sebastián Piñera.

La reunión con Schaulsohn

Navarro dice que su acusación contra Jorge Schaulsohn -quien no ha sido llamado a declarar en el caso, pues la fiscalía no ha encontrado antecedentes en su contra- se basa en una «presunción fundada. No tengo pruebas. Eso es imposible. La fiscal me decía: ‘¿Usted tiene pruebas?’. ‘Imagínese pues señorita. ¿Usted cree que una persona que está haciendo esto va a dejar que yo lo pille justo y grabarlo?¡Es imposible!’. Esto se basa en presunciones fundadas y en testimonios y es eso lo que yo tengo. Lo que yo pido y exijo a la fiscalía es que haga una indagación sobre ellos».

-¿Cómo explica entonces que Schaulsohn no ha sido llamado a declarar en el caso y la fiscalía no ha presentado ningún antecedente en su contra tras la investigación?
-No tengo una hipótesis al respecto.

-¿En qué se basa su presunción?

-Primero, en los testimonios de dos personas a las cuales conozco y les creo. Y, segundo, en mi propio testimonio.

-¿A qué se refiere con «mi propio testimonio»?
-Hace algún tiempo, Jorge Schaulsohn me visitó en mi oficina. Yo pensé que me venía a ver por el Transantiago, pero él comenzó a hablarme del tema de la licitación del Registro Civil. Me preguntó: ‘¿Tú sabes de eso?’ Yo le respondí: ‘no, no sé’. ‘Sí, vienen las dos licitaciones’, me dijo y agregó que él era «muy cercano a quienes toman las decisiones». Me molesté y le dije que Sonda no se presentaría a la licitación. Entonces él se fue. Cuando supe de todo lo que había pasado en el Registro Civil, me acordé de dicha visita.

-¿Schaulsohn le ofreció algo?

-No me ofreció nada. Simplemente me insistió en que venían las licitaciones y me preguntó «¿tú qué vas a hacer?». Yo no quería hablar ese tema con él. En un momento me dice que él era amigo de … yo no soy ningún tonto, capto en un rato.

-¿Mencionó a alguna persona particular dentro del Registro Civil?
-Mencionó su amistad con el director en ese entonces (Guillermo Arenas). Ahora, yo no tengo ninguna acusación en contra de él. No me consta.

-¿Qué hay de los otros dos testimonios en que basa sus «presunciones fundadas? En un seminario que se realizó en Calama, la segunda semana de junio, usted se refirió por primera vez a la licitación del Registro Civil, señalando que sabía quien había intentado vender dicha adjudicación.
-Antes de ese seminario recibí por primera vez los testimonios en forma directa de las personas que yo he indicado. Me enteré de la visita de este señor (Schaulsohn) a una empresa para ofrecerles sus servicios -amistad y contactos- para conseguir la licitación a cambio de una comisión. También me enteré de otra reunión de ejecutivos que fueron a la oficina de él para lo mismo.

-¿En esa reunión, según lo que le comentaron, se conversó sobre alguna comisión a pagar?
-Se conversó sobre el monto de la comisión y ese monto no tiene nada que ver con los que normalmente cobra una oficina de abogados. Era mucho más alto. Además le debo decir que yo llevo muchos años dirigiendo esta compañía -34- y nunca he visto que en una licitación pública se requiera un gestor o un abogado para presentarse a ella.

-¿Por qué los ejecutivos que le comentaron dichas reuniones no lo denunciaron a la justicia?
-Les pregunté por qué no lo habían denunciado y detecté un temor de ser querellados por calumnias.

-¿Quiénes son estos ejecutivos?
-Son dos ejecutivos de dos empresas. Si le digo la empresa se sabrán sus nombres. Uno de ellos declaró a la justicia y el otro no. Lamentablemente, los testigos tienen temor y me han pedido que no los mencione. Eso es lo que tiene que investigar la justicia. No soy el Dicom de los corruptos ni soy fiscal tampoco.

-Después de todo este tiempo. ¿A qué conclusión ha llegado respecto de la licitación del Registro Civil?
-Primero, que las bases eran absolutamente anómalas. Estipulaban que el Servicio podía elegir entre cualquiera de los tres primeros oferentes que estimara más conveniente. Por lo que le entendí a Schaulsohn -cuando habló conmigo-, él participó en la confección de las bases o al menos dio ideas. La segunda anomalía es que el equipo técnico que hizo la evaluación de las ofertas entregó una matriz de quiénes sacaban mayores y menores puntajes. Luego dicha matriz fue cambiada por los técnicos antes de que llegara a la dirección superior. Se alteró el orden de los resultados de las empresas que ganaban. Después fue descubierto que en esa evaluación técnica el primero era Sonda. Lo vine a saber mucho después.

-¿Cómo Jorge Schaulsohn pudo intervenir en la confección de las bases de la licitación?
-Entiendo que hay una amistad muy antigua ahí con personajes importantes que tenían que ver en este asunto. Yo nunca he pertenecido al Partido Radical, no sé cómo son estas amistades.

Navarro dice que tanto Sonda como Tata -empresa que se ganó en primera instancia la licitación del registro civil- pertenecen a «Pacto global», una iniciativa de responsabilidad empresarial de Naciones Unidas. «Ahí nos hemos comprometido a combatir la corrupción. Por eso le digo al presidente mundial de Tata que haga el máximo esfuerzo por investigar y descubrir cuál fue la participación de sus ejecutivos en este asunto y no encubrir nada».

Ademas critica a la justicia: las declaraciones que él efectuó ante la fiscal, y que se encuentran en el expediente del caso, fueron conocidas por la opinión pública. «Lo grave es que nadie ahora quiere ir a declarar porque tienen temor a que suceda lo mismo. Lo que se publicó es una transcripción de una grabación que yo no aprobé y que en mi opinión no corresponde a lo que yo dije. Está llena de errores e inexactitudes. Le señalé a la fiscal: ¿quién hizo esta transcripción? parece hecha por un niño de educación básica con mala nota en dictado».

«Con Lagos hicimos las paces»

– Hoy, en el entorno del ex presidente Ricardo Lagos dicen que hay un 30% de responsabilidad en el diseño del plan, 30% de responsabilidad en la implementación y el 40% por ciento se lo atribuyen a los privados, entre los cuales está Sonda. ¿Qué opina de este argumento?

-No tengo idea de quién es el entorno de Lagos. Yo sí sé lo que dijo Ricardo Lagos en un programa de radio: le echó la culpa directamente a Sonda. Y eso fue causa de mi error político, porque fui políticamente incorrecto cuando dije que todo el mundo sabía que yo había colaborado económicamente con su campaña. Y él dijo ‘la culpa es de Sonda.’ Yo nunca ando pidiéndole favores a ningún político, pero si alguien es desleal y me echa la culpa de algo que no conoce…

-Transcurrido el tiempo, ¿cómo están sus relaciones con el ex presidente?
-En ese momento no me llamó para saber si era verdad lo que a él le contaron, entonces yo dije «no me esperaba esto de Lagos». Posteriormente envió a un amigo en común y me pidió que hiciéramos las paces. Yo acepté e hicimos las paces. Sigo pensando que Ricardo Lagos es un personaje muy relevante en Chile. Fue un gran presidente y aquí cometió un error. Se lo perdono. En términos humanos no tengo rencores.

-¿El entorno de Lagos desconoce que usted colaboró económicamente con su campaña política en 1999?

-No sabía. Lo que yo sabía es que los encargados de la parte economica no pudieron descubrir cuánto dinero yo había aportado a la campaña.

-Ellos dicen que no han encontrado registro de ningún depósito.
-Lo que yo sabía es que estaban tratando de averiguar a quién le entregué el cheque. Cheque que tengo fotocopiado.

-¿A quién le entregó el cheque?
-Le voy a decir a quién no se lo pasé. No fue a Máximo Pacheco, tampoco a Darío Calderón ni a Carlos Ominami. Fue a otra persona. Ahí les estoy dando una pista para que ellos averigüen. Me da risa. Ellos saben que tengo una fotocopia del cheque. Me llamaron para preguntarme si tenía fotocopia. Les dije que sí. Me preguntaron si quería entregárselas. Les dije que no.

-¿Fue una contribución sustantiva?
-Sí, claro. Importante para mí. En ese momento tenía otras prioridades y dar unas lucas… Porque esto fue a título personal, no fue mi familia. ¡Fui yo!

-Usted dijo en un momento que estaba dolido con el ex presidente Lagos por la responsabilidad que le atribuyó en el fracaso del Transantiago. Con la perspectiva del tiempo ¿piensa que es parte de una estrategia política, pues él no descarta repostular a la presidencia?
-Pienso que el presidente Lagos no lo diría de nuevo. Pero creo que el Transantiago es un tema que le va a penar. Hay mucha gente que quiere echarle la culpa a él. Yo no.

Su relación con Cortázar

-En sus declaraciones judiciales usted dice: «Estamos políticamente súper débiles, porque nos metimos en un lío con el gobierno». ¿A qué se refiere con exactitud?.
-Sonda ha sido el operador tecnológico del Transantiago operado por el AFT. A nosotros se nos encargó una cosa esencial: reemplazar el sistema de dinero en el pago de los pasajes por un sistema de tarjeta electrónica. Lo hicimos y ha funcionado perfectamente, incluso mucho más rápido de lo que pensamos. El público se acostumbró desde el día uno y se acabó el dinero en las micros y se terminaron los asaltos. Segundo, se nos ha acusado desde el gobierno y por razones políticas, que no cumplimos con desarrollar un sistema de gestión de flotas. Al respecto, se definió uno provisorio, que desarrollamos, y ahora se definirá uno definitivo, que también tenemos la obligación de desarrollar.

-¿A qué se refiere con «razones políticas»?
-El gobierno necesitaba algún privado culpable y nos señalaron a nosotros. René Cortázar, que es una gran persona, dice esta semana en el diario que la oposición no le aprueba su proyecto porque está sacando dividendos políticos. Yo les digo que ¡no me usen a mí para sacar disculpas políticas! Ni a mí ni a Sonda.

-¿Qué tan enérgico ha sido el gobierno en su contra? ¿El ministro René Cortázar ha sido tan explícito?
No sé si el ministro Cortázar ha mencionado la palabra Sonda. Ha dicho que son causas tecnológicas. Ahora, todo el mundo sabe que nosotros somos el operador tecnológico. En todo caso, dentro del gobierno el más correcto respecto a Sonda ha sido Cortázar.

-¿En qué sentido?

-No le he escuchado una acusación directa en contra de nosotros.

-Entre los operadores se señala que la amistad que usted tiene con el ministro ha impedido que el gobierno ejerza mayor presión para que Sonda cumpla con sus compromisos.
-Primero, hemos cumplido con todos los compromisos. Segundo, para evitarle problemas a René Cortázar yo no lo he visto hace 8 a 10 meses. Y tercero, Cortazar está para solucionar este problema y no para arreglar el problema de un amigo. Además, créame: hemos sido parte de la solución del Transantiago, no del problema.

-¿Cómo es su relación actual con el ministro Cortázar?
-No lo he visto. Por mi parte no se ha deteriorado. Sigo pensando que René es mi amigo. Lo somos desde hace 35 años. No lo he visto porque no es conveniente ni para él ni para mi.

-¿Ustedes acordaron eso?
-Es medio tácito. Obviamente hemos tenido discrepancias. Pero no por eso se va a romper la amistad. Sigo pensando que él es un tremendo servidor público y que será el sucesor de Edgardo Boeninger como el gran hombre en las políticas públicas del país. En todo caso, creo que el fuerte de René no está en el manejo de crisis, como el Transantiago, al que muy generosamente se ofreció como voluntario. Él es un tremendo economista que ha hecho grandes contribuciones a las políticas públicas. Cuando termine el tema del Transantiago estoy seguro de que vamos a reanudar nuestra amistad y aclararemos los puntos sobre los cuales hemos discrepado.

Sonda post Transantiago

-¿Qué costo ha tenido el Transantiago para Sonda?
-Primera consecuencia: éste es un proyecto tecnológico para desarrollar a 12 años. Debido a todas las multas, el 2007 tuvimos que llevar a cabo una negociación con el AFT, que terminó en una transacción amistosa, en el sentido de que fue de común acuerdo, sin recurrir a jueces ni árbitros: decidimos compartir a medias los costos que tuvieron estas multas y no pagos. Eso afectó nuestro balance 2007. Segunda consecuencia: obviamente que nos hicieron daño en la opinión pública. La reputación cuesta mucho construirla y es fácil destruirla. Así que hemos tenido que desarrollar un trabajo importante con nuestros clientes, explicándoles exactamente cómo fue este asunto. Hemos tenido una buena recepción, así que en términos de contratos no nos ha afectado.

-¿Ha perdido clientes?
-Solamente uno. No nos renovaron el contrato con Chilecompras. El sistema que hicimos para ellos se ha ganado todo los premios del mundo. Pero no nos renovaron el contrato que vencía el 31 de octubre. No pudieron partir con el nuevo y seguimos prestándoles servicio hasta hace dos semanas. ¡Mira el negocio que ha hecho Chilecompras: reemplazar un sistema bueno que funciona y ha ganado premios por uno malo que no funciona!

-¿Cómo le ha ido en sus negocios en el extranjero?

-Afortunadamente bastante bien. Tuvimos un 2007 muy bueno y este primer semestre fue extraordinariamente bueno también.

-¿En el extranjero no ha tenido que dar explicaciones por el Transantiago?

-En general no (se ríe). Casi nadie conoce del caso.

Adiós a la política

-A raíz del Transantiago, usted señaló en una entrevista a La Tercera, en marzo pasado, que probablemente ningún político se tomaría una foto con usted..
-Eso lo dije en ese momento, en marzo.

-¿Cree que sería distinto ahora?
-Ha cambiado, pero no tanto. Yo andaba por la calle en ese entonces, y aunque no soy un personaje conocido, la cantidad de gente que me decía garabatos era importante. Eso bajó. Me llamaban por teléfono a la casa, molestaban a mi hija, tuve que cambiar de número. El domingo fui a misa a la iglesita de San Pedro de Atacama, y la señora que estaba a mi lado, que era una lugareña, me dio la paz. Me dijo: ‘don Andrés, que tenga la paz, sé que usted lo ha pasado muy mal con el Transantiago’. Le dije: tenga usted la paz, efectivamente lo pasé mal el año pasado y ahora lo estoy pasando muy bien. Pero en esa época, cuando di la entrevista, me iba caminando de mi oficina hasta el Banco Internacional -son como 8 cuadras por el Paseo Huérfanos- y seis personas me decían algo desagradable.

-¿Trabajará en la campaña presidencial de Sebastián Piñera con la misma dedicación que en 2005?
-No. Le digo que la dedicación que le di el 2005 no es la que dice todo el mundo. Yo soy amigo de Sebastián. Me pidió muy pocos favores y se los hice. Hay gente que dice que fui jefe de campaña. Nada que ver: era Rodrigo Hinzpeter. Yo le tengo mucha estima a Sebastián. En la generación de empresarios a la cual pertenezco, hay dos o tres personas que destacan por su inteligencia y por capacidad. Uno de ellos es Sebastián Piñera. Y creo que es un privilegio que una persona así esté dispuesta a ser presidente, porque creo que lo haría muy bien.

-Usted dijo que salir junto a un político podía perjudicarlo en su campaña, ¿eso lo tiene en consideración para la futura candidatura de Piñera?
-Al revés, voy a apoyar al senador Navarro (se ríe).

-¿Ha conversado con Piñera sobre su posible rol en la campaña?

-No. No pretendo tener ninguna participación pública. Aprendí una lección: hay que separar los negocios de la política. No quiero participar en política mientras esté activo en los negocios. Veo que la gente, a través de las encuestas, quiere ver una diferenciación de lo político con lo empresarial.

-¿Su mala experiencia personal se refiere a cuando apoyó a Piñera, después de haber respaldado siempre a la Concertación?
-Sí. Provocó mucho malestar en la Concertación.

-¿Mantiene amistad con figuras políticas del oficialismo?
Sí, con todos mis amigos inteligentes, porque hay que ser muy tonto para pelearse porque apoyé a un socio y amigo. Además, a Michelle Bachelet no la conocía para nada y a Sebastián sí. A pesar de todo, a ella siempre la encontré una persona simpática. Uno la ve en televisión y despierta cierta simpatía. Nunca me ha caído mal. Tiene una empatía con la gente que se debe en parte a una cualidad femenina que no se la he visto a ningún político. Ahora, eso sirve para una campaña, pero no tanto para gobernar. Ella era mejor candidata que gobernante.

-¿Qué amistades perdió después de adherir a Piñera?

-Ninguna que yo sepa. Sigo viendo a la mayoría, salvo a René Cortázar.

Perfil combativo

-Varias personas coinciden en que usted ha cambiado su perfil público. De ser una figura que proyectaba una imagen de moderación pasó a ser un personaje bastante más frontal.
-Creo que es cierto. Todos estos episodios hicieron cambiar mi imagen de un hombre pacífico a un hombre más combativo. Y no me gusta, porque siempre he sostenido que es mejor ser querido que ser temido.

-¿Piensa que se está transformando en alguien temido?

-Claro, algunos pueden pensar este gallo me puede acusar… Se generó la imagen de un hombre mucho más combativo de la que tenía antes. Pero tampoco me quejo, no soy candidato a nada y lo único que pretendo es llevar una vida honesta en función de mi conciencia.

-En el plano más personal, ¿por qué momento está pasando?
-Estoy pasando por un momento muy bueno en la vida. Acabo de hacer un viaje con mi señora, largo para mí porque siempre me tomo vacaciones muy cortas. No me gusta hablar de las cosas malas, pero sí de las buenas… mi señora está bien y sana y eso me tiene muy contento. Además la situación difícil por la que pasó ella provocó una unidad familiar con mis hijos y nietos que es linda. Así es que estoy pasando por un muy buen periodo y espero que siga


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