“Las Big Tech nos abrieron los ojos, tuvimos que repensar todo nuestro negocio bancario”

, Internet, Modernización de Empresas, Tarjetas y Pagos Electrónicos, Telecomunicaciones

Aplicaron el viejo adagio “si no puedes contra ellas, úneteles” y hoy tienen a unos 800 profesionales de Microsoft, Google y Amazon dentro del banco.El problema de los bancos y las empresas en general es que no hacen mejoras continuas”.

Hace cuatro años Eugenio von Chrismar (65), asumió la gerencia general de BCI (el tercer mayor banco del país) con el objetivo de diferenciarlo de su competencia y dar un salto tecnológico frente a los cambios regulatorios, la internacionalización (es dueño del banco CNB de Miami) y la irrupción en el negocio financiero de gigantes como Google, Amazon, Facebook y Apple, las denominadas Big Four Tech.

“Las Big Tech nos abrieron los ojos, porque nuestros clientes empezaron a tener con ellos mejores experiencias que con los bancos”, comenta.

Y es que los riesgos se abren en todos los frentes para el sistema financiero de cara a los grandes operadores de tecnología. No sólo las Big Four. Por ejemplo Alibaba ya opera en el área con MiBank, Amazon tiene a AmazonPay, Facebook opera Payments, MercadoLibre tiene a MercadoPago y MercadoCrédito y Rapii incursiona con RapiiCash.

800 colaboradores Bigtech

Para hacer frente a estas amenazas Von Chrismar determinó que debía transformar al BCI, buscando aliados tecnológicos y realizando fuertes inversiones, destinando, por ejemplo, US$100 millones sólo a la tarea de transformación digital.

Hoy, cerca de 800 profesionales de Amazon, Google, Microsoft, Everis y otros proveedores ingresan cada mañana a las oficinas del banco para actualizar los sistemas e incorporar nuevos equipos y tecnologías.

Todo con el propósito de que BCI entregue servicios escalables en función de la demanda de cada cliente (personas o empresas) y de que los clientes cubran sus necesidades a cualquier hora y por cualquier canal: móvil, banca telefónica, Internet o sucursales, explica Von Chrismar .

“Esos proveedores y su personal son nuestros aliados y, además, nos están enseñando el know how y su metodología para pensar y trabajar”, explica.

Un banquero reconvertido

Eugenio von Chrismar podría ser calificado como un banquero tradicional 1982, plena quiebra de la banca chilena, estaba a cargo de la gerencia de finanzas de Citicorp en Chile, por sobre un grupo de hoy destacados ejecutivos: Fernando Massú (ex gerente general de Corpbanca), Patricio Parodi (Consorcio Financiero) y Francisco Pérez Mackenna (grupo Luksic), entre otros, todos comandados por el actual Presidente Sebastián Piñera.

De ahí partió a México, por 15 años, a cargo de la banca de inversión en Citibank y Bank of America.

En 1999 ingresó a BCI como gerente de finanzas y en 2015 asumió la gerencia general, donde trabaja directamente con su presidente y dueño, Luis Enrique Yarur.

Sin embargo, explica, mientras estaba en la gerencia de finanzas de BCI le tocó conocer las matrices de los principales centros tecnológicos de Estados Unidos, como Google y Microsoft, y de China, palpando en persona la revolución tecnológica y del pensamiento que enfrentaba el mundo desarrollado.

“Cuatro años de cambios”

Con esa idea de fondo, es que desde 2015 los cambios han sido radicales en BCI: “Hemos tenido que cambiar nuestro core (el centro de su negocio) y la manera de ver nuestro negocio” dice.

“El problema de los bancos y las empresas en general es que no hacen mejoras continuas”, comenta. Pero cuando se incorpora una startup y “le entregas un proceso, se logran mejoras disruptivas que en definitiva son las que le dan sentido a nuestra estrategia”. Según él, “si logramos acelerar esta interacción con todas las empresas asociadas a nosotros, se va a generar un valor no sólo para el banco, sino que para todo el país”.

“Por ejemplo, en nuestras oficinas de transformación digital tenemos un formato de trabajo similar al de Google o Microsoft, con plantas libres, donde nadie usa corbata y donde hay flexibilidad, porque de lo contrario, no se logra atraer a nuevos talentos”, dice.

También se modificó la forma de liderar a los equipos, “ya que ahora operamos cada vez más en base a muchas células, donde hay gente con distintas competencias: ingenieros, sociólogos, entre otros, que no necesariamente tienen formación bancaria, pero que aportan otra mirada que es disruptiva en la forma de pensar” y que, en definitiva, permite repensar los procesos tradicionales, simplificarlos y acelerarlos a través de aplicaciones tecnológicas.

Un punto en el que se detiene y comenta es que dada la omnicanalidad en la que se desenvuelven los actuales o potenciales clientes de la banca, y la poca diferenciación con la que se perciben los productos del sector, se requieren servicios a la medida. Y en ese contexto, por ejemplo, analizar una base de datos por segmento está obsoleto, lo que se requiere es identificar necesidades y tendencias específicas para cada persona.

Un área en la que BCI está avanzando de la mano del data analytics y la inteligencia artificial, con miras a “recolectar la mayor cantidad de datos sobre interacciones de los clientes con el banco, de manera de entender el comportamiento de cada uno”, dice. “Ya tenemos sistemas donde podemos decirle a cada cliente, de manera confidencial, lo que gastó en un mes, en qué gastó demás y en qué puede ahorrar”.

Ese tipo de soluciones, que entregan las empresas de tecnología, “ya las estamos aplicando; si no lo hacíamos, íbamos a tender a ser mucho menos importantes”, dice.

Medidas que, indirectamente, también han beneficiado a otras áreas como la de márketing digital, “donde con el mismo presupuesto de años anteriores llegamos a 10 veces más clientes y en aumento a través de las redes sociales y los canales digitales, porque lo que les importa en la actualidad a las personas es el contacto interactivo”.


Noticias Relacionadas con este Artículo



Nosotros le podemos ayudar
Etcheberry Consultores