Diseñan estructura de banda ancha de Visviri a Cabo de Hornos

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La guerra de la competitividad es propia de la economía digital y Chile no dispone de las mínimas armas para esa lucha, dado que no ha invertido en infraestructura. Los países que sí lo han hecho son en general aquellos donde se vivió la lógica de la guerra fría y donde las redes tienen alta capacidad de transmisión de datos, son resilientes y tienen redundancia. En Chile basta un terremoto o un incendio forestal para que el país quede fracturado digitalmente.El país requiere iniciar una revolución digital y una innovación institucional transformadora, manteniendo una alianza público privada, para llegar al desarrollo. La modernización de sus sectores productivos y el desarrollo futuro de la banda ancha ya no permite continuar con las políticas públicas del siglo XX. Así lo resume un documento de trabajo de la mesa de banda ancha del CNID, Consejo Nacional de Innovación para el Desarrollo, que contó con los aportes de Corfo, Subtel y CPI.

En Chile hay una baja penetración de internet fijo. El 80% de las conexiones son móviles, con una rápida transición al uso de 4G. Esto puede ser suficiente para servicios y redes sociales, pero está lejos de los requisitos de velocidad, resiliencia y calidad para actividades productivas. El país exhibe una importante brecha digital según el nivel de ingreso y el territorio.

La estrategia propone al presidente electo Sebastián Piñera acelerar la implementación de una infraestructura nacional de banda ancha desde Visviri a Cabo de Hornos. El diagnóstico es que Chile ha sido líder en la región en telecomunicaciones, pero existe un déficit de infraestructura.

Las inversiones requeridas se estiman en US$ 3.000 millones, que gatillarían una inversión privada adicional de US$ 30.000 millones para la próxima década. El sector público no dispone de recursos para financiar el CAPEX (Capital Expenditures) ni el OPEX (Operating Expense) asociado a estas inversiones orientadas a sectores de bajos ingresos, pequeñas empresas y zonas alejadas.

Velocidad y resiliencia

El desafío a corto plazo no es asegurar que la fibra óptica llegue a todos los hogares, sino incrementar la velocidad, reducir la latencia y asegurar la capilaridad, resiliencia y redundancia. Para esto se debe modernizar la red troncal, que presenta en algunos tramos una antigüedad de 20 años, invertir en sistemas de seguridad, completar la conectividad digital en el territorio, asegurar el acceso universal de internet y lograr un despliegue de la red para el desarrollo de industrias inteligentes, internet de las cosas, minería inteligente, astronomía, agricultura y digitalización de la economía, entre otras.

Sobre la base de una serie de estudios se diseñó una red para el troncal nacional, que supone desplegar 24.142 km de fibra óptica en todo el país, que incluye red aérea, soterrada y submarina (4.426 km). Con una inversión de US$ 1.053 millones considera tres tendidos: dos troncales de fibra óptica y una fibra costera de festones submarinos, enlaces de derivación, anillos regionales, enlaces microondas y nodos de derivación.

Lógica de troncales

En infraestructura de banda ancha, el documento señala que puede ser entendida como un bien público de altas externalidades. En la zona oriente de Santiago hay más de tres redes de infraestructura, lo que contrasta con la realidad de ciudades pequeñas y zonas rurales.

El CNID recomienda la propuesta de Subtel en cuanto a considerar una red troncal, que conecta 62 localidades, una red subtroncal, cuyos anillos tributan tráfico a la red troncal y conectan 241 localidades, y puntos de acceso directo a la troncal, que abarcaría a las localidades más aisladas y de menor demanda.

Los diálogos de la mesa de banda ancha concluyeron que impulsar un proyecto de esta naturaleza implica un enorme esfuerzo institucional para el período 2018-2021. Para los expertos participantes de las 15 sesiones, el nuevo gobierno debe conformar un comité ministerial que lidere esta iniciativa, donde se sugiere la presencia de los ministerios de Transporte y Telecomunicaciones, Hacienda y Economía. La Subtel debería operar como secretaría técnica y coordinar los equipos, incluyendo los encuentros estratégicos de diálogos público, privado y académico.

La infraestructura digital de banda ancha de alta calidad no es lujo, sino una condición habilitante para la población. Esto implica una gran transformación digital que se inicie con la mejora de su fibra óptica y la actualización de decretos y normas específicas. Todo ello permitirá nuevas oleadas de inversiones extranjeras intensivas en tecnologías y facilitar la integración de Chile con el mundo.


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